Nuestro querido blog ya tiene su propio código BIDI. Dicen que renovarse o morir, así que nosotros hemos querido renovarnos y estar al día con las nuevas tecnologías y las nuevas formas de comunicación. Por ello, hemos decidido crear nuestro código BIDI.

Emprender un viaje es sinónimo de descubrir y explorar. Viajar es una oportunidad de seguir creciendo.
Introducción
Este blog está realizado para todos aquellos para los que viajar es algo más que ir a un sitio a hacer fotos. Visitar lugares para coleccionarlos no es viajar, y aquí te lo demostraremos.
Como preparar la mochila para un viaje
Ya
tienes el viaje organizado. En unas pocos días sales y ahora…¿Qué meto en la mochila para el viaje ? Esta es una pregunta que te repites en
cada viaje que haces. La respuesta, en realidad, es sencilla: Haz la mochila como si se tratase de un viaje de una semana.
La mayoría de las cosas de primera necesidad las puedes comprar por el camino
si se te ha olvidado algo al salir de casa. Lo único realmente necesario es el pasaporte, algo de dinero y la
tarjeta de crédito (y
medicinas si tienes una condición médica). Un truco que surte efecto es, pon
encima de la cama todo lo que tienes en mente llevar, bien, ahora la mitad de
todo eso vuelve a colocarlo en su sitio. Y lo que tienes encima de la cama es
lo que tienes que llevar. Si, la mitad de la muda también, que puedes lavar.
De todas
maneras, os voy a dar una lista
de cosas para llevar que son prácticas, o difíciles de
encontrar durante el viaje:
- Funda de vuelo para la mochila: Es un saco de tela grande en el que puedes meter la mochila entera. Originalmente estas fundas están hechas para que las tiras y cierres de la mochila no se enganchen en las cintas transportadoras de equipaje de los aeropuertos. Aparte, al viajar en bus, camioneta, barco, etc. son altas las posibilidades de que la mochila se manche de grasa, polvo, agua, y otros. Con las fundas, la mochila y sus contenidos quedan parcialmente protegidos y a largo plazo no se deterioran tanto.
- Saco-sábana y funda de almohada: Para cuando nos quedamos a dormir en algún sitio que ‘podría estar más limpio’. El saco-sábana lo puedes usar, tanto para meterte tú en el, como para proteger el saco de la suciedad. Pero ojo, si haces esto último acuérdate de no meterte dentro de él en otro momento.
- Fundas de lluvia para mochila grande y pequeña, o poncho: Ocasionalmente, sobre todo en países tropicales, se pone a llover justo cuando tenemos que llevar las mochilas. Dado que llevamos todo encima, incluyendo cámaras de fotos y otros objetos que no se pueden mojar, estas fundas nos ayudan a que la mochila esté más o menos seca mientras corremos al hostal.
- Tupperwares y Cubiertos: Al viajar por países más caros, es más económico prepararse la comida en los albergues y llevarla encima, en lugar de comer en restaurantes.
- Linterna/frontal: A veces llegamos a los hostales muy tarde, o salimos muy pronto. Una linterna nos ayuda a no despertar al resto de la habitación mientras hacemos la mochila. Ocasionalmente, también nos sirve para hacer senderismo, visitar cuevas y volver al hostal en pueblos remotos sin luz.
- Candados pequeños: Para guardar las mochilas en los ‘lockers’ de los hostales y/o cerrar las cremalleras de las mochilas en entornos en los que puedan haber carteristas. También existen unas mallas metálicas para candar las mochilas. Muy práctico para candarlas en los trenes si te quedas dormido, o en los hostales si te levantas el último. La mochila siempre estará donde la has dejado.
- Bolsa de tela para la ropa sucia: En la mochila no es fácil organizar las cosas. Una bolsa de tela, de esas que venden en los supermercados para que se usen menos bolsas de plástico, nos ayuda a separar la ropa usada de la que está limpia, y también se puede usar para llevarlo todo a la lavandería.
- Tapones para los oídos: Durante un viaje largo hay ocasiones en las que el entorno no es el más adecuado para dormir: autobuses nocturnos, hoteles baratos, hostales de mochileros que tienen bar y/o discoteca, estaciones… En esos momentos, unos tapones de los oídos parecerán caídos del cielo.
LA MOCHILA
Compañera
fiel de aventuras y desventuras de los mochileros.
El tamaño SÍ IMPORTA.
La mayoría de los viajeros optan
por llevar dos mochilas: una grande con la ropa y otra pequeña con las cosas de
valor y del día a día. La mochila pequeña puede también ser una riñonera, una
bandolera o lo que te parezca más cómodo, teniendo en cuenta que la vas a llevar
encima todo el tiempo.
Para un viaje largo, la mochila de
la ropa (la grande) ha de ser lo más pequeña posible. Todavía no he escuchado a
nadie decir “me tendría que haber traído una mochila más grande”.
Los viajeros más curtidos y
valientes llevan una mochila de entre 30 y 40 litros , con mudas para
4 días y sólo la ropa estrictamente necesaria (teniendo en cuenta el clima de
los países que vayamos a visitar). Un tamaño entre 40 y 60 litros es lo que lleva
la mayoría de la gente.
Tipos de mochila
Existen muchos tipos diferentes de
mochilas: para gustos, colores. El tipo más común se carga por arriba, y tiene
un compartimento en la parte baja y otro en la tapa. La ventaja de este modelo
es que es más robusto, al no tener cremalleras que se puedan romper. Sin
embargo, para acceder a los contenidos hay que sacar la mayoría de las cosas
fuera, ya que el compartimento principal no es otra cosa que un saco.
Otros modelos tienen solamente un
compartimento, con una cremallera alrededor, permitiendo acceder a la ropa de
manera más fácil. Finalmente, hay algunos modelos híbridos que se cargan por
arriba, pero que también tienen una cremallera.
Mochilas para ellas
Tanto si eres chica como si
no, seguro que te interesa saber en qué se fijan los fabricantes para
desarrollar productos específicos para ellas .
Los cinturones suelen estar más
angulados y tienen cortes específicos para encajar en sus caderas, que
suelen sobresalir más que las de los hombres. Además el cinturón suele ser más
estrecho para reducir la distancia entre las costillas flotantes y la parte
superior de la cadera .Las hombreras ofrecen un mayor contorno para no oprimir
la zona pectoral. También es interesante que las correas puedan ser estrechas y
más finas por la parte inferior, así como una cinta de compresión horizontal
que se pueda ajustar en altura para adaptarlo bien al pecho. La estructura
de la espalda se suele ajustar a un tipo de torso con hombros más estrechos y
más cortos, aunque no todas las mujeres cumplan con esta morfología.
Lo más importante para un viaje
largo es seleccionar una mochila cómoda, sencilla y robusta. Los modelos más
avanzados, y caros, suelen ser más ligeros y ergonómicos.
Cargando la mochila. Como liarse
un cigarro.
Al cargar la mochila para un viaje
largo, insistimos, lo principal es cargar solamente lo justo. Si cargas algo
“por si acaso”, mejor déjatelo. Algunos viajeros recomiendan las bolsas de
compresión para reducir el espacio que ocupa la ropa, y mantenerla seca. Pero
ojo, al aumentar el espacio puedes caer en la tentación de meter más cosas y la
mochila pesará más.
Para llenarla, y que sea cómodo
llevarla, prueba este método:
1. Cómo distribuir el peso de tu mochila. Si
piensas realizar una travesía de varios días, es fundamental que distribuyas bien
la carga en el interior.
Si la carga está equilibrada evitarás posibles
dolores y lesiones de espalda, ¡y además no caminarás con una inercia hacia la
derecha o la izquierda según lleves más peso en uno y otro lado!
Coloca
en el fondo de la mochila lo que no vayas a utilizar durante la jornada,
por ejemplo, el saco de dormir.
A lo
largo y pegado a la espalda coloca el material pesado como la tienda, alimentos,
hornillo… Alrededor puedes colocar ropa y elementos ligeros. El aislante puedes
ubicarlo en la seta superior, y la tienda, si no te cabe en el interior,
dejarla en la parte baja. Si usas bolsa de hidratación, colócala también
en la espalda, en un bolsillo que suelen llevar a tal efecto las mochilas
modernas
En la
parte de arriba de la mochila deja a mano una chaqueta cortavientosy/o
impermeable.
En los
bolsillos de la seta superior debes guardar todo el material útil que puedas
utilizar a lo largo del día”: crema labial, solar, gafas, brújula, mapa, etc.
Algunas
mochilas tienen bolsillos externos laterales donde puedes guardarla cantimplora,
o también objetos que puedas utilizar más asiduamente.
2. Reduciendo el espacio: Una
alternativa a las bolsas de compresión es enrollar la ropa en paquetitos,
también conocido como el “liarse un cigarrillo”. Un pantalón largo con uno
corto en un rollo, tres o cuatro camisetas en otro rollo, etc. Conviene hacer
rollos del ancho de la mochila, para luego apilarlos estilo cigarrillo.
3. Terminando la faena: Al final
siempre hay cosas que no caben exactamente en el puzzle. Para eso, ponemos la
bolsa de la ropa sucia, que es más o menos moldeable.
- Afloja todas las correas de la
mochila (cinturón, tirantes…).
- Ponte la mochila.
- Aprieta el cinturón sobre las
caderas (huesos ilíacos de la pelvis) si es de 45 litros o más.
- Aprieta los tirantes de las
correas que tienes a la altura del pecho, hasta que el peso se distribuya bien
entre hombros y cadera.
- Finalmente, aprieta los rappels
de carga o tirantes superiores de los hombros (si tu modelo los incorpora) a
fin acercar el cuerpo de la mochila a tus hombros. Éstos deben describir un
ángulo de unos 45º y dejar cierto espacio para mover la cabeza hacia atrás (en
vías muy verticales es habitual mirar hacia arriba con el casco puesto).
- Abróchate el ajuste pectoral para
colocar bien las hombreras.
- Aprieta los tirantes o rappels
del cinturón (si tu mochila los incorpora).
Versión del vídeo anterior pero en maleta.
Nuevo Icono
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| Icono 2.0 |
Después de mucho pensar en como darle un aíre nuevo al blog, el que quiero sea dinámico, no me gusta estancarme en nada, he conseguido dar con la solución. Un nuevo icono. Esto ha sido lo fácil. Lo difícil ha sido, buscar un logo adecuado con la temática, moderno y que me guste. Sobre todo que me guste. He barajado diversas opciones, y finalmente he dado con un nuevo icono.
Os lo dejo aquí para que vayáis familiarizando con el, ya que será nuestro compañero de viaje en los próximos meses.
Espero que os guste.
Información para Españoles que viajen al extranjero

Quienes vayan a viajar al extranjero han de tener en cuenta, además de hacer el equipaje y adquirir el pasaje, algunas cuestiones relacionadas con el viaje necesarias para su tranquilidad y para regresar sin contratiempos.
Consultar la ficha del país de destino o tránsito en la página web del ministerio de asuntos exteriores y cooperación, para saber si necesita vacunarse y que documentación necesita para viajar a ese país. No deje de anotar la dirección y el número de teléfono y fax de la embajada o de los consulados de España en ese país.
Documentación. Asegúrese de si basta con el DNI en vigo o si precisa pasaporte, con qué validez y si alguno de los países a los que viaja le exigen visado.
Cobertura médica. Un seguro médico asegura la cobertura de los gastos en caso de enfermedad o accidente durante el viaje. En muchos países los gastos de hospitalización o tratamiento médico pueden ser muy elevados.

Respetar la legislación local de los países que visite. Por ejemplo, en muchos países la simple tenencia de droga incluso en pequeñas cantidades están severamente penadas. No se arriesgue a pasar largos años de cárcel y sufrimiento.
Vigile su equipaje y pertenencias, su documentación y sus billetes. Es conveniente que lleve fotocopia de su documentación en lugar separado.
No acepte ningún paquete bajo ningún concepto de personas extrañas, y en caso de aceptarlo de personas de confianza, asegúrese de lo que contiene.
Puede registrarse en el registro de viajeros del ministerio de asuntos exteriores y de cooperación, lo que facilitará al ministerio su localización, asistencia, e incluso, que le pueda poner en contacto con sus familiares en caso de emergencia. Para ello entre en la página http://www.visatur.maec.es/viajeros/

Puede inscribirse en le registro de matrícula consular del consulado español en el país que visita como no residente si se desplaza temporalmente al extranjero. Para ello debe ponerse en contacto directamente con la oficina consular española del lugar en el que se encuentre.
Si, aun tomando todas las precauciones señaladas, estando en el extranjero se encuentre con una situación grave a la que no puede hacer frente con sus propios medios o los de su entrono, puede dirigirse a l consulado español o embajada de España más cercanos, donde tratarán de ayudarle, poniéndole en contacto con su familia en España o aconsejándole sobre las gestiones que deba realizar. En caso de necesidad extraordinarios le informarán de las ayudas económicas que, con carácter reintegrable, puede solicitar.
Esta información se ha obtenido del ministerio de asuntos exteriores y cooperación www.maec.es
Insólito mensaje
El otro día me sorprendió un insólito
mensaje en mi buzón. La escritora gallega Raquel Cruz se ponía en contacto
conmigo. Esta escribiendo un relato sobre la montaña más fantástica del mundo,
El Everest, y solicitaba mi ayuda para recabar información al respecto. Bueno,
mejor que os lo cuente ella misma.
“Si podéis imaginaros un lugar oscuro, enriquecido con la belleza de
vuestros sueños, entonces sabréis donde estoy”. Siete años en el Tíbet.
¿Quién no ha oído hablar del Everest alguna vez? La montaña más alta del
mundo.La Madre del universo para los
tibetanos, la frente del hielo para
los nepalíes y un desafío muy tentador para los montañeros. Sin embargo,
he descubierto que, al margen de su simple popularidad, el Everest es
mucho más que todo eso. La cordillera entera del Himalaya, en sí misma es
especial. Impresionante. Y merece que se le preste la debida atención.
Una de las personas que me ha abierto los ojos en ese sentido, ha sido el
montañero Jorge Gómez, gracias a su blog. Yo estaba buscando imágenes del
famoso pico y pinchando en una de ellas, me llevó a su espacio. Y bueno,
me enamoré de sus anécdotas de excursionista por Nepal, de los paisajes
espectaculares que describía, de sus gentes tan desprendidas y
entrañables. Definitivamente tenía que escribir acerca de eso, por lo que
decidí ponerme en contacto con él para que me iluminara más si cabe.
Mientras esperaba una respuesta que quizás no llegase, no me quedé de
brazos cruzados. Seguí buscando información; leí artículos de expediciones
de alta montaña, de la vida en el campamento base del Everest, vi un
documental donde explicaban como se había formado el Himalaya, como su
existencia tenía una gran importancia en nuestro clima, me puse en
contacto con escaladores, etc. Y cuanta más información tenía, más quería
seguir y seguir buscando. Hasta el punto de que ahora tengo tanto
contenido, que la idea de escribir un relato se ha ido quedando corta. No
tengo claro si será una novela o un relato extenso, pero lo que sí sé, es
que será una historia muy especial. Porque... ¿sabéis qué?, al final Jorge
contestó a mi mensaje, y no solo aceptó ayudarme, sino que se mostró
entusiasmado con hacerlo. Así que tengo el buen presentimiento que de aquí
saldrá algo muy interesante. ¡Ya os iré contando!
El comienzo de una historia
especial.
“Si podéis imaginaros un lugar oscuro, enriquecido con la belleza de
vuestros sueños, entonces sabréis donde estoy”. Siete años en el Tíbet.
Veréis queridos
lectores, es curioso como pueden cambiar las cosas. ¿Por
qué digo esto?
Sencillo. Yo tenía en mente escribir un relato. Algo simple
que me permitiera
tener un poco de contenido para mi Web, y terminé
envuelta en una
investigación fascinante. Y la verdad, estoy disfrutando
como una enana.
Porque una de las mejores cosas que tiene el oficio de
escritor, es que tu
afán por plasmar historias, te lleva a documentarte o
a aprender cosas
que jamás hubieras imaginado.
En este caso, como
digo, yo quería escribir un relato sencillo, rápido,
que no me
complicara mucho la vida y pensé en hacerlo sobre algo que
siempre me llamó la
atención: el Everest. Pero me ocurrió un poco como al
protagonista de la
película que cito arriba; me sentí seducida por toda la región del
Himalaya.
Empezaré desde el principio.
¿Quién no ha oído hablar del Everest alguna vez? La montaña más alta del
mundo.
los nepalíes y un desafío muy tentador para los montañeros. Sin embargo,
he descubierto que, al margen de su simple popularidad, el Everest es
mucho más que todo eso. La cordillera entera del Himalaya, en sí misma es
especial. Impresionante. Y merece que se le preste la debida atención.
Una de las personas que me ha abierto los ojos en ese sentido, ha sido el
montañero Jorge Gómez, gracias a su blog. Yo estaba buscando imágenes del
famoso pico y pinchando en una de ellas, me llevó a su espacio. Y bueno,
me enamoré de sus anécdotas de excursionista por Nepal, de los paisajes
espectaculares que describía, de sus gentes tan desprendidas y
entrañables. Definitivamente tenía que escribir acerca de eso, por lo que
decidí ponerme en contacto con él para que me iluminara más si cabe.
Mientras esperaba una respuesta que quizás no llegase, no me quedé de
brazos cruzados. Seguí buscando información; leí artículos de expediciones
de alta montaña, de la vida en el campamento base del Everest, vi un
documental donde explicaban como se había formado el Himalaya, como su
existencia tenía una gran importancia en nuestro clima, me puse en
contacto con escaladores, etc. Y cuanta más información tenía, más quería
seguir y seguir buscando. Hasta el punto de que ahora tengo tanto
contenido, que la idea de escribir un relato se ha ido quedando corta. No
tengo claro si será una novela o un relato extenso, pero lo que sí sé, es
que será una historia muy especial. Porque... ¿sabéis qué?, al final Jorge
contestó a mi mensaje, y no solo aceptó ayudarme, sino que se mostró
entusiasmado con hacerlo. Así que tengo el buen presentimiento que de aquí
saldrá algo muy interesante. ¡Ya os iré contando!
Como veréis, es imposible negarse a colaborar. La idea es seductora y atractiva, y egoístamente, me servirá para recordar mis andanzas en Nepal.
Los 10 aeropuertos más peligrosos
Aeropuerto Internacional Princess Juliana (St. Maarten): La pista es de apenas 2000 metros de largo, ideal para aviones pequeños o medianos. Pero la importancia del aeropuerto en la zona hace que a menudo reciba aviones grandes procedentes de Europa como Boeings 747 o Airbus A-340.
En este aeropuerto mientras se está tumbado en una pequeña playa se puede ver pasar por encima aviones a pocos metros de altura.
Reagan National Airport (Washington D.C.): Ocupa el segundo lugar por que está situado en un lugar complicado, junto al río Potomac y los pilotos deben sortear algunos espacios aéreos prohibidos cercanos a la Casa Blanca y al CIA.
Aeropuerto de Gibraltar (Gibraltar): Tiene una pista de apenas 1800 metros de largo situada sobre el agua, lo que hace que el aterrizaje sea una tarea para expertos.
Aeropuerto Toncontín (Honduras): Ubicado en terrenos montañosos, los pilotos deben realizar un ángulo de 45 grados antes de aterrizar.
Aeropuerto John F. Kennedy (Nueva York): En este caso la peligrosidad viene dada por el tráfico de aviones ya que el numeroso tráfico aéreo de la zona hace que los pilotos deban evitar los vuelos de los otros dos aeropuertos cercanos. Los controladores aquí tienen muchísimo trabajo.
Juancho E. Yrausquin (Saba): Juancho E. Yrausquin Airport es el único aeropuerto en la isla caribeña de Saba, en las Antillas Neerlandesas. Es famoso entre los experimentados pilotos por la forma en que deben abordar aviones o despegar del aeropuerto.
Aeropuerto Lukla (Nepal): En enero de 2008, el gobierno de Nepal anunció que este sitio sería rebautizado en honor de Sir Edmund Hillary, la primera persona en alcanzar la cima del Monte Everest, que falleció el 11 de enero de 2008.
Courchevel (Francia): Ubicado en la zona de los Alpes franceses. Tiene una pista corta, con una longitud de 525 metros.
Aeropuerto Gustaf III (St. Barth): Está situado en el pueblo de San Juan en la isla caribeña de Saint Barthélemy. Cuenta con los servicios regionales de pequeños aviones comerciales y charters.
Preparando un viaje
La preparación de un viaje independiente requiere un grado de implicación y una dedicación que, en general, no se da en un viaje organizado, por razones obvias. Pero lo que, a priori, puede parecer una desventaja es para nosotros una de las principales ventajas de viajar por libre, ya que nos proporciona mayor conocimiento previo del destino y la satisfacción de ser capar de ir salvando los obstáculos que aparecen antes y durante el viaje. Y además, muy importante en tiempos de crisis económica, en la mayoría de casos podremos llegar a rebajar notablemente el presupuesto necesario para el viaje. Porque eliminamos intermediarios y también por el hecho de poder adaptar el viaje exactamente a nuestro gusto y presupuesto. Eso sí, conseguir un viaje de bajo coste puede suponernos una dosis extra de habilidad y, quizás, de cierto sufrimiento.
Evidentemente lo primero que hay que hacer es decidir cuál será el destino del viaje que estamos preparando. Esta elección puede tener en cuenta diferentes aspecto: Referencias personales, recomendaciones de otras personas, o cosas que hayamos visto en tv o leído. Evidentemente hay ciertos temas que influirán en la elección de nuestro destino como: El presupuesto monetario, saber si viajamos solos o acompañados, los objetivos del viaje, climatología del destino, y su situación política y sanitaria.En un viaje independiente documentarse sobre el destino es un apartado muy importante, tanto en la fase de decidir el destino como el de adquirir el máximo de conocimiento sobre el lugar ya escogido. Y de esto puede depender el éxito de nuestro viaje.
Antes de visitar un lugar siempre es recomendable documentarse sobre su historia, costumbres, cosas que ver, situación socio-política, etc. Esto nos permite entender mucho mejor lo que veremos y encontraremos después durante el viaje. Además viajando por libre esto es realmente importante puesto que dependemos totalmente de nosotros mismos. Por lo tanto debemos ser conscientes de las dificultades que nos podemos encontrar y de como solucionarlas con los medios que tenemos. Hoy en día las fuente de información posibles son casi infinitas, especialmente en el universo de Internet, donde se puede encontrar millones de páginas para algunos destinos. En este caso el problema suele ser el exceso de información, por lo que es muy importante saber filtrar para quedarnos con aquello que realmente nos interesa. A continuación mencionamos algunas fuentes de información donde documentarse:
- Guías de viajes. Una buena guía de viajes es una de las herramientas indispensables para un viajero independiente, antes y durante el viaje, puesto que suelen contener mucha información práctica y debidamente actualizada, a pesar de que debemos tener cuidado con este último punto en el momento de escoger la guía más apropiada, hay que mirar la fecha de actualización. Para cada destino suelen haber guías de distintos editores. La elección vendrá dada también por nuestra preferencia, o si hay una edición en nuestro idioma. A titulo personal nosotros recomendamos las guías de National Geographic y las Lonely planet, aunque en algunos casos hemos usado La guía azul.
- Información en Internet. Otro medio importantísimo para obtener información de cualquier destino del mundo es Internet, una fuente inagotable de información donde sabiendo que buscar, podrás encontrar páginas que os permitan conocer mejor el lugar, y planificar vuestra estancia. En este mismo blog, podréis encontrar múltiples enlaces a foros, blogs y webs de viajes.
Una vez decidido el destino de nuestro viaje deberemos decidir el medio de transporte empleado para ir y volver. La elección dependerá de la distancia, el presupuesto, comodidad, etc.
- Avión. Uno de los medios más utilizados, sobre todo en desplazamientos de medio y largo recorrido. En general si nuestras fechas de no son flexibles es conveniente comprar el billete de avión con suficiente antelación para no encontrarse con problemas con los precios. Cómo siempre debemos buscar el más barato, pero también el que se adapte mejor a las fechas deseadas y que no nos haga perder demasiado tiempo en conexiones. Para la compra del billete se puede recurrir a las agencias de viaje o a Internet, a mi particularmente este sistema es el que más me gusta. Cada vez más Internet permite la compra o reserva de billetes de avión con unas condiciones muy competitivas, mediante un proceso fácil y seguro para el usuario. En nuestro blog encontraréis multitud de buscadores de vuelos.
- Tren. Uno de los medios de transporte más económicos si viajamos por Europa con una gran número de descuentos sobre todo para jóvenes. Verdaderamente interesante el el producto Inter-rail.
- Coche. Aquí tenemos varias posibilidades, coche de alquiler o particular. En el blog puedes ver buscadores de coches de alquiler y alguna página web que te ayudará a diseñar tu ruta.
También es muy importante prepara el itinerario a seguir durante el viaje y el transporte empleados en cada etapa, haciendo una planificación realista respecto de los días disponibles y de los lugares a visitar. Evidentemente este itinerario puede ser variado por propia voluntad o por causa de fuerza mayor durante el viaje, pero siempre es bueno tener un guión antes de salir de casa para evitar problemas causados por la improvisación.Lo primero que podemos hacer es una lista con los lugares a visitar que consideremos imprescindibles y otra lista con aquellos que también nos gustaría visitar, pero que en caso de necesidad podemos recortar para ajustar el tiempo disponible. La información para confeccionar estas lista la podemos obtener de los foros de viajes, guías, webs o blogs turísticos. También pueden ser útiles los catálogos de agencias de viajes que vendan rutas por el país o región que nos interese visitar. Debemos intentar no ser demasiado ambiciosos y querer comprimir el tiempo al máximo, porque podemos caer en el síndrome del turista japonés. El viaje no debe ser una maratón.
Para preparar cuidadosamentewebsuficientemente
flexibilidad a nuestra planificación, aunque va bien tener uno o varios alojamientos candidatos en cada lugar donde vayamos a pasar la noche. Aunque a veces puede ser conveniente reservar la primera noche en la ciudad de llegada, sobre todo si vamos a llegar muy tarde y/o muy cansados tras un largo viaje. En Internet hay miles de buscadores de hotel, en este blog encontrarás unos cuantos.
Si nuestro destino corresponde a un país de la Unión Europea o a algunos otros como Andorra, Malta, Mónaco, Liechetenstein o Suiza es suficiente con llevar el DNI, aunque debemos verificar que no esté caducado. Pero para el resto de países necesitamos el pasaporte. En este caso deberemos comprobar con suficiente antelación la validez del mismo, teniendo en cuenta que en algunos países se requiere una valides mínimo de seis meses a partir de la fecha de entrada en el país, por lo que será necesario renovar el pasaporte si prevemos que al entrar en el país en cuestión su período de validez es inferior o está alrededor de ese plazo. En la mayoría de casos la estancia máxima permitida en el país oscila entre los 30 y los 90 días, aunque hay que ver cada caso. Para estancias superiores o para actividades no turíisticas, como pueden ser ir a estudiar o trabajar, deberíamos consultar con la Embajada correspondiente.
Pero además del pasaporte, hay unos cuantos países en los que también es necesario un visado. Se trata de una autorización que concede el país en cuestión y que se estampo en el mismo pasaporte, siendo un requisito indispensable para entrar en él. Por ello debemos informarnos bien de si el país o países a visitar requieren visado para entrar en la fecha prevista de nuestro viaje. Esto lo podemos averiguar por varias fuentes;poniéndonos en contacto con la Embajada correspondiente, buscando en Internet, a través de las guías de viajes, etc, pero un buen lugar para buscar es la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores Español, donde se especifica los documentos de viaje y requisitos exigidos en cualquier país del mundo.
En algunos países el visado se obtiene directamente en el aeropuerto de llegada, y es gratuito, en otros hay que pagar alguna cantidad. En ciertos países solo se puede obtener si entramos por su aeropuerto internacional, pero no si lo hacemos a través de una frontera terrestre. Finalmente hay otros grupos de países donde el visado hay que obtenerlo antes de llegar al país. En este caso si por proximidad geográfica de nuestro domicilio a la Embajada correspondiente podemos hacer la gestión presonalmente entonces la cosa es más o menos fácil.
Pero cuando esto no es posible entonces la gestión se complica un poco más. En este caso podemos utilizar los servicios de una agencia especializada en estos trámites, o bien obtener el formulario de petición de visado de la Embajada a través de su web y hacerlo llegar relleno, junto con el pasaporte, fotos y dinero, mediante un servicio de mensajería, que después también deberá recoger el pasaporte y el visado. otra opción, si hacemos un recorrido por varios países, es obtener el visado en alguno de los países vecinos, pero debemos comprobar antes que esto es realmente posible. Por último mencionar el caso de Australia, donde es imprescindible disponer de una especie de visado electrónico, pero que se puede obtener utilizando sólo Internet. En cualquier caso es necesario proveer el suficiente tiempo para llevar a cabo estas gestiones, ya que a veces pueden ser lentas.
Para preparar cuidadosamentewebsuficientemente
flexibilidad a nuestra planificación, aunque va bien tener uno o varios alojamientos candidatos en cada lugar donde vayamos a pasar la noche. Aunque a veces puede ser conveniente reservar la primera noche en la ciudad de llegada, sobre todo si vamos a llegar muy tarde y/o muy cansados tras un largo viaje. En Internet hay miles de buscadores de hotel, en este blog encontrarás unos cuantos.
Si nuestro destino corresponde a un país de la Unión Europea o a algunos otros como Andorra, Malta, Mónaco, Liechetenstein o Suiza es suficiente con llevar el DNI, aunque debemos verificar que no esté caducado. Pero para el resto de países necesitamos el pasaporte. En este caso deberemos comprobar con suficiente antelación la validez del mismo, teniendo en cuenta que en algunos países se requiere una valides mínimo de seis meses a partir de la fecha de entrada en el país, por lo que será necesario renovar el pasaporte si prevemos que al entrar en el país en cuestión su período de validez es inferior o está alrededor de ese plazo. En la mayoría de casos la estancia máxima permitida en el país oscila entre los 30 y los 90 días, aunque hay que ver cada caso. Para estancias superiores o para actividades no turíisticas, como pueden ser ir a estudiar o trabajar, deberíamos consultar con la Embajada correspondiente.Pero además del pasaporte, hay unos cuantos países en los que también es necesario un visado. Se trata de una autorización que concede el país en cuestión y que se estampo en el mismo pasaporte, siendo un requisito indispensable para entrar en él. Por ello debemos informarnos bien de si el país o países a visitar requieren visado para entrar en la fecha prevista de nuestro viaje. Esto lo podemos averiguar por varias fuentes;poniéndonos en contacto con la Embajada correspondiente, buscando en Internet, a través de las guías de viajes, etc, pero un buen lugar para buscar es la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores Español, donde se especifica los documentos de viaje y requisitos exigidos en cualquier país del mundo.
En algunos países el visado se obtiene directamente en el aeropuerto de llegada, y es gratuito, en otros hay que pagar alguna cantidad. En ciertos países solo se puede obtener si entramos por su aeropuerto internacional, pero no si lo hacemos a través de una frontera terrestre. Finalmente hay otros grupos de países donde el visado hay que obtenerlo antes de llegar al país. En este caso si por proximidad geográfica de nuestro domicilio a la Embajada correspondiente podemos hacer la gestión presonalmente entonces la cosa es más o menos fácil.
Pero cuando esto no es posible entonces la gestión se complica un poco más. En este caso podemos utilizar los servicios de una agencia especializada en estos trámites, o bien obtener el formulario de petición de visado de la Embajada a través de su web y hacerlo llegar relleno, junto con el pasaporte, fotos y dinero, mediante un servicio de mensajería, que después también deberá recoger el pasaporte y el visado. otra opción, si hacemos un recorrido por varios países, es obtener el visado en alguno de los países vecinos, pero debemos comprobar antes que esto es realmente posible. Por último mencionar el caso de Australia, donde es imprescindible disponer de una especie de visado electrónico, pero que se puede obtener utilizando sólo Internet. En cualquier caso es necesario proveer el suficiente tiempo para llevar a cabo estas gestiones, ya que a veces pueden ser lentas.
- Carné de conducir internacional. En algunos países nos será necesario este documento si queremos conducir por sus carreteras. Se obtiene en la correspondiente Delegación Provincial de Tráfico, presentando el carné de conducir español, el DNI y dos fotos de carné, además de pagar la tasa correspondiente. Es válido solamente 1 año.
- Carné de Alberguita. Con él se obtienen importantes descuentos en cualquier albergue afiliado a la federación internacional de albergues juveniles en todo el mundo. Adicionalmente se pueden obtener descuentos en transportes actividades turísticas, espectáculos,etc. Este carné tiene una versión para jóvenes de 14 a 29 años y otra para mayores de 30 años. Se puede obtener en cualquier alberque y en los puntos de información juvenil y es válido para 1 año.
- Carné internacional de camping. Permite obtener descuentos y cierta preferencia en algunos campings. Además, en algunos países es necesario para acampar.
- Carné de estudiante internacional y carné de profesor internacional. En algunos países ambos permiten obtener descuentos en entradas a museos, lugares arqueológicos, etc. Y también en transportes. Para obtenerlo es necesario acreditar la condición de estudiante o profesor con los documentos correspondientes.
- Seguro de viaje. Otra cuestión a mi parecer importantísima para poder ir tranquilos durante el viaje, es disponer de un seguro de asistencia en el extranjero que cubra los gastos derivados de enfermedades, accidentes o cualquier contratiempo que pueda surgir durante el desplazamiento. También puede cubrir gastos derivados de robo, perdida de equipajes, retrasos, etc. Igualmente si abonáis los billetes de avión con una tarjeta VISA, tenéis alguna cobertura por determinados conceptos.
Y para acabar, recomiendo apuntar en un papel, que deberíamos llevar en distinto lugar que nuestra documentación de viaje, datos como el nº de pasaporte, localizador del billete de avión, numeración de los cheque de viaje, nº de la tarjeta de crédito, datos personales, nº de cuenta bancaria, que llegado el caso nos facilitará la denuncia, renovación y anulación en caso de perdida o robo. Es igual de recomendable llevar apuntados teléfonos de contacto para llamar en caso de necesitar autorización del seguro de viaje o para anular los cheques de viajes y las tarjetas de crédito.
Mi recomendación personal es que escribáis todos estos datos o scannear toda la documentación y enviarnos a nosotros mismos un un correo electrónico y de esta manera desde cualquier lugar del mundo podremos leer y no necesitamos llevarla encima.
En el caso de que nuestro destino sea un país de clima tropical o con unas condiciones sanitarias deficientes, es muy conveniente recurrir a un centro especializado en enfermedades importadas o sanidad exterior que, en función de nuestro destino, nos indicará las vacunas y prevenciones sanitarias a tomar.
Debemos tener en cuenta también que cada zona tiene sus peculiaridades en cuestión de riesgos sanitarios y además pueden ser cambiantes con el tiempo, por lo que lo que es válido para un año no tiene porque serlo al siguiente. Para conocer los centros sanitarios especializados a los que dirigirse, según provincias podéis consultar las página centros de vacunación internacional en España del Ministerio de sanidad. Normalmente es necesario concertar previamente cita.
En muchos casos las vacunación es simplemente recomendable, pero en otros es obligatoria y puede ser exigida por las autoridades locales de algunos países.
Si viajamos por territorio español es suficiente con llevar la tarjeta de la seguridad social española. Para el caso de países de la Unión Europea y algunos otros la tarjeta sanitaria europea da cobertura sanitaria en caso de enfermedad o accidente.
Un aspecto muy importante en el apartado de la salud es añadir a nuestro equipaje un pequeño botiquín con las cosas más básicas que podamos necesitar durante el viaje, y que en algunos lugares del mundo puede ser muy difícil encontrar. Sobre el contenido del botiquín puedes encontrar multitud de páginas en Internet.
Además de la situación sanitaria en el país o países a visitar también es necesario tener en cuenta los efectos sobre la salud de los desplazamientos largos en avión. La reducción de oxígeno en la cabina, la tasa de humedad relativamente baja y la inmovilidad prolongada pueden ocasionar problemas circulatorios, así como problemas respiratorios. La probabilidad de desarrollar esta patología es muy baja si no se tienen factores de riesgo, pero se recomienda hacer algunos ejercicios a intervalos frecuentes para estimular la circulación, no situar el equipaje de mano en lugares que restrinjan los movimientos de las piernas y vestir ropa cómoda y holgada. También debe evitarse la consumición de bebidas carbonatadas y determinadas verduras porque la reducción de la presión hace que se expanda el gas abdominal. Las diferencias de presión provocan igualmente molestias en el oído mediano y en la zona intracraneal, que se pueden evitar bebiendo masticando chicle, mientras que el descenso en un 20% de la humedad puede ocasinar problemas oculares especialmente entre los viajeros que llevan lentes de contacto.
Otro problema derivado de los viajes largos es el desfase horario o jet lag, provocado por el hecho de cambiar de una zona horaria a otra en un corto periodo de tiempo, que causa fatiga, estrés, insomnio y reduce las capacidades físicas y mentales. Se recomienda dormir durante el vuelo, beber gran cantidad de líquido antes y durante el trayecto, no beber alcohol y exponerse a plena luz al llegar al lugar de destino. Respecto a los niños, se recomiendo que no viajen con avión si son menores de siete días y que se preste mucha atención a su correcta hidratación, mientras que se recomienda a las mujeres embarazadas evitar zonas del planeta en las cuales la malaria es endémica, así como las zonas de gran altitud.

Cómo ya os podéis imaginar el tema del dinero es otro punto muy importante en toda organización de un viaje. Para empezar Recomendamos hacer un presupuesto realista para saber cuánto dinero necesitaremos. A partir de los precios indicados por las guías y de acuerdo con el tipo de viaje que queramos hacer elaboraremos un presupuesto diario aproximado que multiplicamos por el número de días de viaje, e incrementamos la cantidad resultante con un cierto porcentaje para dar más margen y absorber subidas de precios e imprevistos.
Para el viaje podemos llevar dinero en efectivo, yo recomendaría llevar además de Euros llevar Dólares, cheque de viaje, tarjeta de crédito o débito o cualquier combinación de todas las anteriores.
Al cambiar divisas, sea aquí o en el país de destino, hay que vigilar el cambio aplicado por la entidad bancaria y oficina de cambio, así como las comisiones aplicadas. Si es posible, siempre es conveniente comparar unos cuantos lugares antes de decidirnos por uno, ya que las diferencias suelen ser significativas. En muchos países las oficinas de cambio suelen dar mejor cambio que los propios bancos, pero esto es algo a comprobar en cada caso. También la experiencia nos dice que, en general, los bancos y oficinas de cambio que encontramos en los aeropuertos no suelen ofrecer el mejor cambio, por lo que recomendamos cambiar a nuestra llegada al aeropuerto la cantidad mínima necesaria. Tanto si llevamos euros como dólares es recomendable disponer de unos cuántos billetes grandes puesto que normalmente con ellos obtendremos un mejor cambio que con los billetes pequeños, aunque también deberemos llevarlos pequeños para tener cambio disponible.
Los cheques de viaje, tienen la ventaja de poder recuperar su importe en caso de pérdida o robo, pero en muchas zonas no los aceptan o los pagan peor que el dinero en efectivo. Si llevamos cheques de viaje es mejor cambiarlos en las grandes ciudades y disponer de dinero en efectivo para el resto. En cualquier caso recomiendo documentarse bien sobre la aceptación de los cheques de viaje o no en el destino.
Las tarjetas de crédito son cada vez más aceptadas en cualquier parte del mundo (aunque en ocasiones sorprende donde no las aceptan), pero no debemos confiarnos demasiado, porque en países poco desarrollados sólo es útil en ciudades y lugares muy turísticos. Pero pienso que es útil disponer de una durante el viaje, especialmente para gastos grandes, o imprevistos. También es muy útil si pensamos alquilar vehículos. En algún país el pago de servicios con tarjeta de crédito lleva emparejado el pago de una comisión. Y en lugares donde la lectura de la tarjeta en el momento de hacer el pago se hace con un papel carbón de copia es necesario asegurarse que este papel carbón se destruye ante vuestros ojos si no queréis tener sorpresas posteriores.
Otra ventaja de la tarjeta de crédito o débito es que con ella podemos sacar dinero en un cajero en cualquier país que tenga uno mínima red de cajeros automáticos disponible, pero esto no es muy común fuera del mundo desarrollado. Pero disponer de dinero de esta forma también suele tener un coste en forma de comisión que dependerá de cada entidad bancaria. La contrapartida es que podemos disponer de efectivo en moneda local en cualquier momento y que a veces la tasa de cambio aplicada es mejor que la que obtendríamos en los bancos.
Durante el viaje es recomendable hacer un seguimiento del dinero gastado y del cumplimiento del presupuesto previo. Esto no permitirá ajustar el día a día a los imprevistos. El dinero en efectivo, cheques de viaje o tarjetas de crédito los debemos llevar siempre con nosotros, repartidos y escondidos según cada cual. Pero nunca dejarlo en el interior del equipaje a facturar. Tampoco dejarlos en el hotel, a no ser que sea dentro de una caja de seguridad fiable. En el caso de habitaciones compartidas hay que tomar precauciones especiales, puesto que suelen ser menos fiables algunos viajeros malintencionados que el propio personal del alojamiento.
Para el último día deberíamos conocer con antelación si tendremos que pagar tasas aeroportuarias o tasas de salida para reservar la cantidad correspondiente. Si después de todo aún nos sobra moneda local, podemos intentar cambiarla a euros o dolares en una oficina de cambio de la ciudad desde la que partimos o en el aeropuerto.
Lógicamente el tipo de viaje que hagamos y el transporte que usemos para movernos condicionará el equipaje que llevamos. Si viajamos con coche privado no importa tanto el tipo, peso y volumen de nuestro equipaje, pero si tenemos previsto viajar en transporte público es mucho mejor llevar mochila que maletas o bolsos de viaje y optimizar al máximo su peso y volumen.
En nuestro caso llevamos una maleta de tamaño medio o una mochila grande (dependiendo del destino) que dejamos en el alojamiento y otra mochila pequeña donde llevamos lo que usaremos durante el día, como la cámara de fotos, documentación, etc. Como digo, tenemos que intentar optimizar el volumen y peso del equipaje, ajustándolo a nuestra fuerza y envergadura, puesto que siempre deberemos cargarlo nosotros. Nos sorprenderíamos con lo poco que podemos sobrevivir. De hecho, lo único imprescindible de verdad y que no podemos olvidarnos en casa son los documentos y el dinero.
Para evitar que se rompa el equipaje facturado es conveniente que este no tenga demasiadas asa u otras partes exteriores que se puedan enganchar en las cintas transportadoras o con otros equipajes. Para las mochilas venden fundas donde las puedes meter sin problemas. Por último, si se visita algún país muy sensible con el tráfico de drogas, es mejor revisar personalmente y cerrar muy bien el equipaje, el último día de viaje, antes de pasar los controles del aeropuerto, para no ser portadores involuntarios de droga o cualquier otra sustancia prohibida. En el aeropuerto también podemos envolver el equipaje a facturar con plástico protector.
Para facilitar la eventual devolución del equipaje facturado y perdido por la compañía aérea es conveniente identificar el equipaje con una etiqueta donde figure nuestro nombre, dirección y teléfono.
El tipo de ropa y calzado que llevemos dependerá del tipo de viaje que hagamos y de la climatología prevista. Pero, para no sobrecargar el equipaje con el peso de muchas piezas de ropa, especialmente en viajes largos, una buena idea es llevar ropa vieja que a medida que vamos utilizando la podamos dar o tirar, aligerando así el peso de la mochila. También podemos durante el viaje ir lavando la ropa sucia con jabón en horas muertas en el hotel o en una lavandería. En algunos países, por ejemplo India o China, también es buena idea comprar ropa en los mercados locales donde, con toda probabilidad encontraremos de todo y a mejor precio que en casa.
Dado que en los últimos años se han incrementado notablemente las medidas de seguridad en los aeropuertos ahora hay unos cuántos objetos que no se pueden subir a bordo, como por ejemplo líquidos, navajas, tijeras, etc. Si llevamos alguno de estos objetos debemos tener la precaución de ponerlo previamente dentro del equipaje a facturar. También las pérdidas de equipaje facturado en aeropuertos se ha vuelto cada vez más frecuentes, por lo que recomendamos no facturar con el equipaje cosas de valor o muy importantes.
Algo que nosotros hacemos para evitar llegar al destino y no tener ni un calzoncillo que ponerte, es repartir la ropa de los dos en las dos mochilas. Normalmente cada uno lleva en su mochila sus ropa, sus enseres, etc...en caso de perdida de la maleta o mochila perderíamos todo, en cambio si repartimos nuestras cosas en dos maletas tendremos al menos la mitad de nuestras cosas y podremos ir tirando hasta que recuperemos la maleta perdida o podamos comprar algo.
En el caso de que nuestro destino sea un país de clima tropical o con unas condiciones sanitarias deficientes, es muy conveniente recurrir a un centro especializado en enfermedades importadas o sanidad exterior que, en función de nuestro destino, nos indicará las vacunas y prevenciones sanitarias a tomar.
Debemos tener en cuenta también que cada zona tiene sus peculiaridades en cuestión de riesgos sanitarios y además pueden ser cambiantes con el tiempo, por lo que lo que es válido para un año no tiene porque serlo al siguiente. Para conocer los centros sanitarios especializados a los que dirigirse, según provincias podéis consultar las página centros de vacunación internacional en España del Ministerio de sanidad. Normalmente es necesario concertar previamente cita.
En muchos casos las vacunación es simplemente recomendable, pero en otros es obligatoria y puede ser exigida por las autoridades locales de algunos países.
Si viajamos por territorio español es suficiente con llevar la tarjeta de la seguridad social española. Para el caso de países de la Unión Europea y algunos otros la tarjeta sanitaria europea da cobertura sanitaria en caso de enfermedad o accidente.
Un aspecto muy importante en el apartado de la salud es añadir a nuestro equipaje un pequeño botiquín con las cosas más básicas que podamos necesitar durante el viaje, y que en algunos lugares del mundo puede ser muy difícil encontrar. Sobre el contenido del botiquín puedes encontrar multitud de páginas en Internet.
Además de la situación sanitaria en el país o países a visitar también es necesario tener en cuenta los efectos sobre la salud de los desplazamientos largos en avión. La reducción de oxígeno en la cabina, la tasa de humedad relativamente baja y la inmovilidad prolongada pueden ocasionar problemas circulatorios, así como problemas respiratorios. La probabilidad de desarrollar esta patología es muy baja si no se tienen factores de riesgo, pero se recomienda hacer algunos ejercicios a intervalos frecuentes para estimular la circulación, no situar el equipaje de mano en lugares que restrinjan los movimientos de las piernas y vestir ropa cómoda y holgada. También debe evitarse la consumición de bebidas carbonatadas y determinadas verduras porque la reducción de la presión hace que se expanda el gas abdominal. Las diferencias de presión provocan igualmente molestias en el oído mediano y en la zona intracraneal, que se pueden evitar bebiendo masticando chicle, mientras que el descenso en un 20% de la humedad puede ocasinar problemas oculares especialmente entre los viajeros que llevan lentes de contacto.
Otro problema derivado de los viajes largos es el desfase horario o jet lag, provocado por el hecho de cambiar de una zona horaria a otra en un corto periodo de tiempo, que causa fatiga, estrés, insomnio y reduce las capacidades físicas y mentales. Se recomienda dormir durante el vuelo, beber gran cantidad de líquido antes y durante el trayecto, no beber alcohol y exponerse a plena luz al llegar al lugar de destino. Respecto a los niños, se recomiendo que no viajen con avión si son menores de siete días y que se preste mucha atención a su correcta hidratación, mientras que se recomienda a las mujeres embarazadas evitar zonas del planeta en las cuales la malaria es endémica, así como las zonas de gran altitud.

Cómo ya os podéis imaginar el tema del dinero es otro punto muy importante en toda organización de un viaje. Para empezar Recomendamos hacer un presupuesto realista para saber cuánto dinero necesitaremos. A partir de los precios indicados por las guías y de acuerdo con el tipo de viaje que queramos hacer elaboraremos un presupuesto diario aproximado que multiplicamos por el número de días de viaje, e incrementamos la cantidad resultante con un cierto porcentaje para dar más margen y absorber subidas de precios e imprevistos.
Para el viaje podemos llevar dinero en efectivo, yo recomendaría llevar además de Euros llevar Dólares, cheque de viaje, tarjeta de crédito o débito o cualquier combinación de todas las anteriores.
Al cambiar divisas, sea aquí o en el país de destino, hay que vigilar el cambio aplicado por la entidad bancaria y oficina de cambio, así como las comisiones aplicadas. Si es posible, siempre es conveniente comparar unos cuantos lugares antes de decidirnos por uno, ya que las diferencias suelen ser significativas. En muchos países las oficinas de cambio suelen dar mejor cambio que los propios bancos, pero esto es algo a comprobar en cada caso. También la experiencia nos dice que, en general, los bancos y oficinas de cambio que encontramos en los aeropuertos no suelen ofrecer el mejor cambio, por lo que recomendamos cambiar a nuestra llegada al aeropuerto la cantidad mínima necesaria. Tanto si llevamos euros como dólares es recomendable disponer de unos cuántos billetes grandes puesto que normalmente con ellos obtendremos un mejor cambio que con los billetes pequeños, aunque también deberemos llevarlos pequeños para tener cambio disponible.
Los cheques de viaje, tienen la ventaja de poder recuperar su importe en caso de pérdida o robo, pero en muchas zonas no los aceptan o los pagan peor que el dinero en efectivo. Si llevamos cheques de viaje es mejor cambiarlos en las grandes ciudades y disponer de dinero en efectivo para el resto. En cualquier caso recomiendo documentarse bien sobre la aceptación de los cheques de viaje o no en el destino.
Las tarjetas de crédito son cada vez más aceptadas en cualquier parte del mundo (aunque en ocasiones sorprende donde no las aceptan), pero no debemos confiarnos demasiado, porque en países poco desarrollados sólo es útil en ciudades y lugares muy turísticos. Pero pienso que es útil disponer de una durante el viaje, especialmente para gastos grandes, o imprevistos. También es muy útil si pensamos alquilar vehículos. En algún país el pago de servicios con tarjeta de crédito lleva emparejado el pago de una comisión. Y en lugares donde la lectura de la tarjeta en el momento de hacer el pago se hace con un papel carbón de copia es necesario asegurarse que este papel carbón se destruye ante vuestros ojos si no queréis tener sorpresas posteriores.
Otra ventaja de la tarjeta de crédito o débito es que con ella podemos sacar dinero en un cajero en cualquier país que tenga uno mínima red de cajeros automáticos disponible, pero esto no es muy común fuera del mundo desarrollado. Pero disponer de dinero de esta forma también suele tener un coste en forma de comisión que dependerá de cada entidad bancaria. La contrapartida es que podemos disponer de efectivo en moneda local en cualquier momento y que a veces la tasa de cambio aplicada es mejor que la que obtendríamos en los bancos.
Durante el viaje es recomendable hacer un seguimiento del dinero gastado y del cumplimiento del presupuesto previo. Esto no permitirá ajustar el día a día a los imprevistos. El dinero en efectivo, cheques de viaje o tarjetas de crédito los debemos llevar siempre con nosotros, repartidos y escondidos según cada cual. Pero nunca dejarlo en el interior del equipaje a facturar. Tampoco dejarlos en el hotel, a no ser que sea dentro de una caja de seguridad fiable. En el caso de habitaciones compartidas hay que tomar precauciones especiales, puesto que suelen ser menos fiables algunos viajeros malintencionados que el propio personal del alojamiento.
Para el último día deberíamos conocer con antelación si tendremos que pagar tasas aeroportuarias o tasas de salida para reservar la cantidad correspondiente. Si después de todo aún nos sobra moneda local, podemos intentar cambiarla a euros o dolares en una oficina de cambio de la ciudad desde la que partimos o en el aeropuerto.
Lógicamente el tipo de viaje que hagamos y el transporte que usemos para movernos condicionará el equipaje que llevamos. Si viajamos con coche privado no importa tanto el tipo, peso y volumen de nuestro equipaje, pero si tenemos previsto viajar en transporte público es mucho mejor llevar mochila que maletas o bolsos de viaje y optimizar al máximo su peso y volumen.En nuestro caso llevamos una maleta de tamaño medio o una mochila grande (dependiendo del destino) que dejamos en el alojamiento y otra mochila pequeña donde llevamos lo que usaremos durante el día, como la cámara de fotos, documentación, etc. Como digo, tenemos que intentar optimizar el volumen y peso del equipaje, ajustándolo a nuestra fuerza y envergadura, puesto que siempre deberemos cargarlo nosotros. Nos sorprenderíamos con lo poco que podemos sobrevivir. De hecho, lo único imprescindible de verdad y que no podemos olvidarnos en casa son los documentos y el dinero.
Para evitar que se rompa el equipaje facturado es conveniente que este no tenga demasiadas asa u otras partes exteriores que se puedan enganchar en las cintas transportadoras o con otros equipajes. Para las mochilas venden fundas donde las puedes meter sin problemas. Por último, si se visita algún país muy sensible con el tráfico de drogas, es mejor revisar personalmente y cerrar muy bien el equipaje, el último día de viaje, antes de pasar los controles del aeropuerto, para no ser portadores involuntarios de droga o cualquier otra sustancia prohibida. En el aeropuerto también podemos envolver el equipaje a facturar con plástico protector.
Para facilitar la eventual devolución del equipaje facturado y perdido por la compañía aérea es conveniente identificar el equipaje con una etiqueta donde figure nuestro nombre, dirección y teléfono.
El tipo de ropa y calzado que llevemos dependerá del tipo de viaje que hagamos y de la climatología prevista. Pero, para no sobrecargar el equipaje con el peso de muchas piezas de ropa, especialmente en viajes largos, una buena idea es llevar ropa vieja que a medida que vamos utilizando la podamos dar o tirar, aligerando así el peso de la mochila. También podemos durante el viaje ir lavando la ropa sucia con jabón en horas muertas en el hotel o en una lavandería. En algunos países, por ejemplo India o China, también es buena idea comprar ropa en los mercados locales donde, con toda probabilidad encontraremos de todo y a mejor precio que en casa.
Dado que en los últimos años se han incrementado notablemente las medidas de seguridad en los aeropuertos ahora hay unos cuántos objetos que no se pueden subir a bordo, como por ejemplo líquidos, navajas, tijeras, etc. Si llevamos alguno de estos objetos debemos tener la precaución de ponerlo previamente dentro del equipaje a facturar. También las pérdidas de equipaje facturado en aeropuertos se ha vuelto cada vez más frecuentes, por lo que recomendamos no facturar con el equipaje cosas de valor o muy importantes.
Algo que nosotros hacemos para evitar llegar al destino y no tener ni un calzoncillo que ponerte, es repartir la ropa de los dos en las dos mochilas. Normalmente cada uno lleva en su mochila sus ropa, sus enseres, etc...en caso de perdida de la maleta o mochila perderíamos todo, en cambio si repartimos nuestras cosas en dos maletas tendremos al menos la mitad de nuestras cosas y podremos ir tirando hasta que recuperemos la maleta perdida o podamos comprar algo.
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